15/Noviembre/2004
Beatriz del Castillo

Y se desbordó a la entrada del hotel Gilfer para recibir al próximo inquilino de Casa Puebla entre porras, aplausos y abrazos que Mario Marín Torres recibía con la incontenible sonrisa del triunfo, esa que no lució igual en Enrique Doger Guerrero, a pesar de que también ganó.

El festejo de los priístas inició en la sede estatal del PRI, luego de que las televisoras le dieran el triunfo en las encuestas de salida en la contienda por el gobierno del estado. Fue el CISO de la UAP el que confirmó que en la capital poblana obtuvo “carro completo” de las diputaciones y la alcaldía que hace tres años le arrebató el PAN.

Media hora antes del arribo del originario de Nativitas Cuautempan, en el hotel Gilfer ya había gente apostada en las escaleras que celebraba el triunfo del tricolor y aguardaba la llegada del ganador.

Entre el “comité de bienvenida” se encontraban una centena de priístas; algunos funcionarios de segundo nivel y estudiantes de la Universidad Autónoma de Puebla y del gabinete de Melquiades Morales Flores, el gobernador saliente, el secretario de Finanzas, Francisco Bárcenas Compeán y el subsecretario de Egresos, Alfredo Adame.

El primero en llegar fue Enrique Doger Guerrero, a quien se le dio una recepción más discreta con una veintena de personas en la calle a las que regaló apenas una tímida sonrisa. Minutos antes había ya celebrado su triunfo en su casa de campaña, donde el champagne en vasos de plástico circuló entre jóvenes universitarios que durante las 10 semanas de campaña apoyaron al ex rector de la Universidad Autónoma de Puebla.

Los escasos gritos a favor de Enrique Doger aumentaron cuando llegó al pie de la escalera que conduce al segundo piso del lobby del hotel, pues ahí se encontraba el grupo “Mujeres por Puebla”, que le esperaba para llenarlo de besos y abrazos por su triunfo.

Los siguientes en arribar fueron Mario Montero Serrano, dirigente estatal del tricolor, y Javier López Zavala, coordinador de la campaña, quienes subieron un momento a verificar que el lugar estuviera listo para el arribo del virtual gobernador electo, pero se colocaron nuevamente en la entrada cuando por celular les reportaron que el próximo primer priísta estaba por llegar.

Poco antes llegaron Nancy de la Sierra, candidata por el distrito 6; Claudia Hernández, por el distrito 2; Pericles Olivares por el distrito 3 y Héctor Alonso por el distrito 4, todos ellos recibidos entre abrazos del dirigente estatal del tricolor y aplausos de los priístas que en la calle esperaban a Mario Marín.

Entonces llegó y con él  la marea roja se desbordó. Flashes de las cámaras fotográficas, los aplausos, las porras y las felicitaciones inundaban la calle de la 2 oriente. Todos querían estar cerca de quien dirigirá el rumbo de Puebla los próximos seis años.

Y entró Mario Marín al Hotel Gilfer para encender el ánimo de los priístas, algunos aún con las camisas rojas que portaron durante la jornada electoral, otros con playeras blancas con el logotipo de su partido.

Tras solicitar reiteradamente a los fotógrafos y camarógrafos que se retiraran de la mesa en la que Mario Marín Torres reiteró su triunfo al lado de Enrique Doger Guerrero, comenzó la lectura de su discurso quien hace tres años concluía su mandato al frente de la alcaldía de la capital.

 

Los primeros resultados que leyó fueron los que arrojó el CISO de la UAP, que le dieron el 54.9 % de los votos; siguió la lectura del estudio de la empresa Parametría, que le dio el 50%; Consulta Mitofsky, 54%; y finalmente el resultado de Mendoza, Blanco y Asociados que le otorgó el 52%.

Posteriormente dio lectura al porcentaje que obtuvieron los candidatos a diputados locales, de los cuáles Blanca Jiménez, del distrito 1 y Miguel Ángel Ceballos del 5 se incorporaron en ese momento a la celebración priísta. En el distrito 1, abanderado por Blanca Jiménez, al tricolor se le dio una ventaja del 46%; al distrito 2, de Claudia Hernández, 51.6%; al distrito 3, de Pericles Olivares, 53.3%.

 

En el distrito 4, de Héctor Alonso se obtuvo el 49.4% de la votación; en el distrito 5, de Miguel Ángel Ceballos, el 44.2%; y en el distrito 6, de Nancy de la Sierra, se reportó el 46.8% de la votación a su favor.

Siguió el turno a Enrique Doger Guerrero, quien dio lectura a las tres encuestas que pronosticaron su triunfo. Comenzó por la del CISO de la UAP, que le dio el 50.2% de la votación; siguieron los resultados de Parametría, que le dieron el 53% y finalmente Mendoza, Blanco y Asociados reportó una ventaja por el 56% de los votos.

Al término de la lectura, llegó el exhorto por parte de Marín Torres a los partidos perdedores: “que los candidatos y los dirigentes de los partidos adopten una actitud madura, tenemos resultados contundentes”.

Y el discurso de la unidad, ese que durante 10 meses los priístas reiteraron en sus campañas, no faltó. Fue a cargo de Enrique Doger Guerrero tras negar que el resultado electoral de la contienda municipal obedeciera a un voto de castigo contra el gobierno de Luis Paredes Moctezuma, pues explicó que el PRI privilegió los buenos candidatos, las buenas propuestas, pero ante todo la unidad.

En cuanto al gabinete que durante los próximos seis años se ocupará de los problemas del estado, Mario Marín Torres se reservó los nombres de quienes podrán integrarlo pues dijo que su prioridad era ganar la contienda y que ahora habrá tiempo para buscar a quienes cubrieran mejor el perfil para dirigir las secretarías en la próxima administración.

Al término de la conferencia, Mario Marín Torres tuvo una entrevista en el estudio de Televisa, en el que aseguró que su gobierno será incluyente y que buscará continuar la obra del gobernador Melquiades Morales Flores en rubros como educación, salud y carreteras.

Posteriormente, el candidato se dirigió a las afueras del Comité Municipal del PRI, donde se instaló un templete en el que con música y baile los militantes celebraron el inicio de un nuevo sexenio del priísmo, que logró arrebatarle la capital al PAN y ganar 23 de las 26 diputaciones de mayoría relativa reafirmando el verde, blanco y rojo en la entidad.